De esto que solía decirme mi abuela: "No corras tanto cariño, que luego te cansas. Que lo que rápido sube rápido baja."
Que sí abuelita.
Pues me he dado tantas hostias
y he corrido tanto
que ya lo he entendido.
A los 10 años me pasé cuatro en gimnasia rítmica sólo para no darle la razón.
Y aquí estamos.
Con porro en mano y ciento volando.
Ha quedado buen día.
Ay amor,
que me estoy cansando.
Qué pena.
Penita pena.
Pero dime que más digo
que más hago
que más siento
que más pienso.
No puedo más.
Ya lo decía mi abuela,
que yo me canso rápido de todas las cosas
que soy una caprichosa
pero se me perdona por mimosa.
Que penita pena.
Como decía Sara Buho:
"Que estoy preparada para que te quedes pero no para luchar por que lo hagas."
-La Ataraxia del Corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario