martes, 29 de noviembre de 2016
Dejar ir.
Vamos creciendo y nos vamos aferrando tanto a personas como a lugares, momentos u objetos que nos recuerdan quiénes somos, cómo somo y qué es lo que queremos.Acabamos dependiendo de muchas de esas cosas casi inconscientemente, sin darnos cuenta de que lo único verdaderamente imprescindible somos nosotros mismos. Nos aferrarnos tanto a lo material, como a las personas, como hasta a los propios personajes inconscientes que desarrollamos durante nuestra vida, escondidos detrás de nuestras protecciones, negación y un estilo de vida adictivo que debemos dejar ir.
Una vez una amiga me dijo: "¿No te das cuenta de que cuantos más boletos de lotería compras más boletos de lotería acumulas para la pérdida?"
Me reí en su cara porque pensé; "Como me toque les voy a dar las gracias A todos esos boletos perdidos". Pero eso no era lo realmente importante, sino el hecho de que inconscientemente mis posesiones me estaban poseyendo. Que ironía, la vida.
Lo más duro de esta dependencia, a mi parecer, es que es muy complicado llegar a esa aceptación y confianza en la vida cuando esa dependencia a surgido a raíz de un duelo. Con esto quiero recalcar que la muerte y el duelo están mal vistos de cara a la sociedad en la que vivimos, y es por ese hecho que no estamos preparados para decir adiós a algo o a alguien definitivamente. Es decir, todos somos conscientes de que no hay nada para siempre, pero no podemos evitar refugiarnos en nuestra manera de insensibilidad emocional.
Aún así, casi todo ser humano pasa por las cinco etapas del duelo a la hora de superarlo:negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
Coméncemos; la primera fase es cuando en tierras a la persona, lloras y te despides de ella, pero pasado un tiempo ya nadie te pregunta cómo estás porque todo el mundo se ha olvidado, incluso a veces tú mismo, porque la tendencia del ser humano es olvidarnos de las cosas que nos crean dolor.
Hace seis años falleció mi abuela y hace sólo dos mi madre, por lo tanto he experimentado en primera persona el duelo con toda su crudeza.
Esta vivencia ha conseguido que me de cuenta de que muchas veces despides a la persona una y otra vez, pero al de seis meses, te pregunta alguien cómo estas y te rompes. Digamos que vivimos sabiendo lo que ha pasado pero sin sentirlo. Con esto no me refiero a que no seamos conscientes de que la persona ha muerto, sino de que no podemos comprender la realidad.
Después viene la ira, dónde nos preguntamos ¿Por qué ha pasado? Algunos se enfadan con la vida, otros con Dios, con la persona que nos ha dejado o incluso con nosotros mismos. Una vez expulsamos esa ira, llega la negociación o el pacto, dónde nos preguntamos ¿Y si no hubiera pasado? pensamos en lo que deberíamos o podríamos haber hecho.
Otra de las sensaciones que podemos sentir es depresión , cuando Carlos en el dolor más profundo y nos sentimos vacíos,redescubriendonos a nosotros mismos y recolocando nuestros sentimientos hacia la realidad, a pesar de que muchas veces, no lo creímos posible. Finalmente llega la aceptación , aprendemos a vivir con la pérdida, a pesar de que muchas veces no lo creímos posible.
En cuanto a esto último, hay muchas personas que acaban cambiando en cuanto a sus creencias, cuando llegan a este momento gente que creía deja de creer y gente que no lo hacía empieza. En mi caso, dejé de tener fe en la vida durante el duelo, pero volví a tenerla cuando llegué a aceptarlo.
lunes, 21 de noviembre de 2016
Primera bala
-Hola
+Hola, ¿Vas a estar en la lonja? Necesito petas.
-Pásate a las 21:20.
+Perfecto. Adiós.
Falta media hora, sólo media.
Media hora y te veo.
Ya te he visto esta mañana pero me da igual, hoy es el día definitivo.
Se acabó.
Que sea para bien
para mal
o para nada
Pero que sea.
Que pasé algo por favor,
Que esta incertidumbre va a acabar conmigo.
Joder, ya está mi padre llamándome.
Voy a ver que quiere.
-Ven a ver este episodio del mago Dynamo que es el último.
Bueno, todavía tengo 15 minutos.
Me quedo.
Son ya las 21:20.
+Me tengo que ir.
-No, no espera que ahora viene lo mejor.
+Voy a llegar tarde.
-Siempre llegas tarde.
También es verdad. Aunque a dónde él no suelo llegar nunca tarde, no vaya ser que no me espere. Pero claro, eso mi padre no lo sabe.
Diez minutos después me deja marcharme y voy a su lonja.
+Hola.
-Hola, Pablo se ha ido, te ha dejado aquí los petas.
Joder lo sabía.
+Bueno, me voy a quedar aquí a echarme un peta.
-Vale.
Menos mal que Máx es un amor de persona. Durante la próxima media hora me hecho unas risas con él, esperando a que vuelvas. Pero se quieren ir a cenar al Mc Donalds y tú no has vuelto así que voy a tener que irme.
Joder que mala hostia.
Eres idiota.
¿Tanto costaba esperar 10 minutos?
Si luego tú siempre llegas tarde.
Imbécil.
Decido plantarme en tu casa.
Se acabó.
Se acabaron tus putas tonterías.
Estoy harta,
necesito que pase algo ya,
lo que sea
pero que sea.
Te llamo.
-Hola.
+¿Bajas?
-Estoy en Ondiz.
+¿En Ondiz?
No, ahora enserio.
¡¿Eres gilipoyas o que te pasa?!
¿Qué coño haces en Ondiz?
Mañana madrugas
y me muero de ganas de verte joder
quieres venir de una puta vez.
Idiota.
-Si, he venido con estos.
+Ah vale, es que me estaba echando un peta y para que me hicieras compañía. (Vaya mierda de excusa colega)
-Bueno, ¿nos vemos mañana no?
+Sí, hasta mañana.
Cuelgas.
Joder.
De todos los tíos del mundo tenía que pillarme por el más gilipoyas.
Genial Nahiara, genial.
Me da igual.
Te voy a esperar en tu portal
que hace mucho que no hago ninguna tontería.
Esto se acaba hoy.
Tu tontería
y la mía.
Que somos tontos joder.
Dos imbéciles con miedo a arriesgarse por lo que pueden perder.
Me hago un peta y justo llegas cuando termino.
Bien, coge aire.
+Hola eh.
-Hostia Hola, ¿Qué haces aquí?
Venir a estar contigo que coño voy a hacer, ¿tú eres tonto o que?
+Fumarme un peta.
-Joder, estas loca.
Nos pasamos el resto de mi peta hablando de cosas sin importancia;
y me concentro en tu risa,
en tu forma de apartar la mirada cuando no estas seguro de lo que dices,
en tu forma de agachar la cabeza cuando no estas de acuerdo con algo,
la forma en la que te calientas las manos constantemente porque tienes frío,
el cómo te acurrucas porque hace viento,
tu forma de mirarme,
tu puta sonrisa.
Que bonita es.
Casi tanto como tú.
En fin, que voy a acabarme el peta y todavía no te he dicho lo que venía a decirte. Te entraría pero cada vez que hay contacto visual apartas la mirada como si supieras lo que estoy pensando.
+Pablo, tengo un problema.
Bueno, ahí va.
-Cuéntame.
Por donde cojones empiezo... Llevo un puto mes queriendo liarme contigo y no he podido parar de pensar en ello desde hace un par de semanas. Por eso te pillo todos los días y por eso intento estar todo el rato que pued o contigo.
No, no puedo divagar tanto, yo siempre he sido mas de ir al grano.
Vale, pues: quiero liarme contigo.
Joder no, eso es demasiado directo.
Mierda.
Me está mirando.
Debería de decir algo,
para que sepa que sigo respirando por lo menos.
+Espera eh, que tengo que pensar como plantearlo.
Le doy la última calada al peta y lo apago.
Venga va, a la mierda.
Que pase lo que tenga que pasar.
+Quiero liarme contigo.
-Ya se intuía.
+¿Ya lo sabías? (Tú eres tonto.)
-No, pero bueno se veía venir.
Que se venía venir... la hostia que te voy a meter si que no la vas a ver venir. Que haces que todavía no me has besado.
-Yo en serio lo siento muchísimo pero no haría nada por James.
+Ya lo sabía. Por eso hablé con él.
-¿Has hablado con él?
-Sí, me dijo que le iba a joder pero que no iba a dejar de hablarte.
-Joder es que James es sagrado tio.
+¿Joder tio enserio voy a tener que hacer mi vida según lo que a él le parezca bien o mal?
Me cago en la puta.
En todo el Imperio.
En James.
Y en todos sus muertos.
¿O sea enserio?
¿Me está pasando esto a mí, en serio?
¿Me están diciendo que no?
¿Y encima el tío que me gusta?
Esto tiene que ser una puta broma.
Un puto sueño.
Pesadilla.
Que suene ya el despertador.
-No a ver pero es que habéis estado dos años y medio y yo por cómo soy no voy a hacer nada contigo.
+¿Nunca?
Venga va, termina de matarme.
-Nunca... Nunca no lo sé a ver.
+Joder, lo dejamos hace un año tio no me jodas.
-Pero el hecho no es hace cuanto lo dejasteis, sino el hecho de que estuvisteis juntos.
+Pues ese hecho va a estar siempre ahí, así que explícame eso. ¿Nunca vamos a poder estar juntos?
-No lo se... Nunca es mucho tiempo.
Mucho tiempo.
Genial
Así que ahora nunca es mucho tiempo.
PUES EL TIEMPO QUE QUIERO PASAR CONTIGO IMBÉCIL.
Ahí de verdad, que surrealista,
mi vida.
Y tú.
+¿Y si no hubiera estado con James sí?
Eso, sonríe. Me alegro de que por lo menos alguno de los dos se lo esté pasando bien con esta conversación de mierda cuando deberíamos estar comiéndonos la boca.
-Pues no lo sé.
Ah, no lo sabes.
Muy bien chaval, te estás coronando.
Mejor me piro a mi casa,
que veo que voy a hacerme pedazos dentro de poco
y no quiero que me veas.
+Bueno, pues dame un abrazo, que durante una temporada voy a dejar de pillarte y le voy a pillar a Cleo.
-Puta Cleo que me roba los clientes.
Cleo es una amiga mía que ha plantado dos plantas de María. Llevaba dos semanas queriendo cogerle pero mi única excusa para ver a Pablo todos los días era pillarle así que le pedí que esperase.
Total, para nada.
En fin.
+Primero tendré que desengancharme y ya luego en una temporada vuelvo.
Ale, ahí tienes.
La mejor de mis sonrisas.
Disfrutala.
-Vale vale, adiós entonces.
Ahí viene.
La mejor de tus sonrisas.
Nunca nadie me había dicho que no con tanto cariño
mientras se fuma un piti
y hablamos de mil cosas.
"Se intuía..."
Que cabrón.
Ósea que todas las veces que no estábamos a solas era premeditado.
Serás capullo.
Llego a saberlo y no habría esperado tanto para decírtelo.
Aun así, amor:
Hasta pronto.
O hasta que nos volvamos a encontrar.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Ésta vez el que se va eres tú
Suena en la radio.
Joder, qué frío hace.
Llevo las ventanas bajadas porque estoy fumando, y a la vez cantando a pleno pulmón.
Estoy contenta, voy a verte.
Joder, el semáforo en rojo.
Será mejor que me calle no vaya a ser que alguien me escuche cantar.
Sigo cantando la canción.
Y derrepente apareces tú.
Qué cojones haces aquí.
Llevo semanas sin verte.
Había conseguido olvidarte,
volver a vivir sin tí.
Y ahí te vas,
en tu coche perfecto
con tu sonrisa perfecta
con tu puta cara perfecta.
Con las ventanillas bajadas igual que yo.
Porque si algo somos, es parecidos.
Porque si alguien me conoce, eres tú.
En fin, ya está en verde. Joder.
¿Que han sido, 5 segundos?
Estoy temblando.
No me acordaba de lo guapo que eras, ni de los hoyuelos que te salen cuando sonríes.
Pero sigo.
Porque joder, he conocido a otro.
Y voy a buscarle.
Alguien que por fin a conseguido volver a ilusionarme y que me olvide de ti. (A quién quiero engañar, eso es imposible)
Puf.
No sé si entrar.
Casi mejor aparco un poco más lejos que de costumbre, no vaya a ser que me eche a llorar.
Porque no puedo más , enserio, dime qué coño he hecho para que aparezcas otra vez.
Da igual.
Te lo juro:
me das igual.
No podía pasar página y cambié de libro.
Vale, voy a entrar.
Joder que frío.
-Hola
+Hola. (Recuerda: no mantener contacto visual con esta cara que tengo).
Entre la mala hostia, la nostalgia, el viento, la coleta, la lluvia y el frío debo de estar preciosa, seguro.
Madre mía que hago aquí.
Me estás sonriendo. Y sigues. ¿Porqué no paras? Fijo que tengo algo en la cara. Joder algún grano estúpido, seguro.
-¿Por qué me miras así?
-Es que me vienes así vestida y me dices que tienes frío pues normal que lo tengas.
Joder es verdad, llevo escote y la chaqueta abierta. Pero... ¿Enserio me estás mirando las tetas? Si casi no tengo jajaja. Vale no puedo parar de sonreír.
Ya me acuerdo de que hago aquí.
Sonreír(te).
Ser feliz, contigo.
-Qué feliciana eres, siempre estás con una sonrisa.
+(Porque estoy contigo chico). Lo sé es que últimamente estoy muy contenta.
Es verdad. Estoy muy contenta.
Qué pase algo pronto o esto podría ser permanente. ¿Te imaginas? Yo feliz. Sería cómo volcar el mundo y esnifarse lo que queda. De locos. Como tú.
-Irene x-
viernes, 4 de noviembre de 2016
Cinco minutos más, por favor
Respiro hondo, y empiezo:
- Estábamos los dos en mí cama, pero no haciéndolo, no pienses mal. Estábamos hablando mientras nos besábamos, y jugábamos. Hablábamos primero de una chica de clase con la que se lio el primer año de universidad.
-Sí, lo viví contigo cariño. - Es cierto. A veces se me olvida que esta loca feliciana que tengo delante va conmigo a clase, me resulta raro pensar que la conozco de eso, de hace sólo 4 años, cuando para mí es cómo mi hermana.
En fin, os explico, él se pilló mucho por la chica pero ella jugó con él, y después de ella empezó a salir con otra chica, así que hasta hace poco, cuando él dejó a esa chica, no pudímos estar juntos.
-Es verdad, a veces se me olvida que has vivido todo esto a mi lado, gracias. Bueno sigo, yo le estaba preguntando a quien de las dos echaría más de menos, el me decía que a la segunda porque la primera jugó con él.- Podría haber sido una conversación tensa pero la verdad que no lo era, teníamos esa magia de poder hablarde cualquier cosa sin parar de besarnos y acariciarnos.
-Normal Maitane fue una puta, sigue.- la miro y me echo a reír, ¿Cómo puede ser que esta chica tan preciosa y tan pequeñita sea capaz de llamar puta a la gente con tanta gracia y sin importarle lo más mínimo lo que los demás piensan? Y ella también se echa a reír al momento. No quiero perderla nunca.
- Luego empezó a hacerme cosquillas... cómo le gusta hacerme cosquillas. Y yo, desde luego sin conseguirlo, intentaba mantenerle entretenido para que parase. Estábamos recordando viejos tiempos, él me preguntaba: ¿Te acuerdas de cuando...? Y yo le contestaba con una sonrisa, un beso y otra pegunta: ¿Y te acuerdas de cuando...?
Nos echábamos los dos a reír y entre risas y besos hacía él la última pregunta: ¿Te acuerdas de cuando nunca le preguntábamos al otro "te acuerdas" porque nos acabábamos de conocer?
Yo le miraba, le sonreía sin poder parar de mirar sus ojos y sin poder parar de dar gracias por tener a este chico en mi vida. Y lo besaba intensamente. Y el me devolvía el beso. Y daban igual las preguntas y los "te acuerdas" porque estábamos ahí, juntos, por fín, besándonos.
Suena el despertador.
Vale, ha sido un sueño. Miró el móvil. Las 7:45. Tengo que prepararme para ir a clase y verte.
Joder, que ganas de verte.
En la parte de arriba de la pantalla tengo un símbolo de una camarita, es el Instagram. A ver quién me ha dado me gusta a la foto de antes de ayer...
Tú.
¿Cómo coño...? ¿Cómo lo haces?
Me refiero a lo de esperar siempre el momento exacto sin tener ni puta idea de cuál es.
El caso, o el caos, es que ya son las 8:16 y yo todavía no estoy vestida porque no puedo parar de sonreír mientras cierro los ojos y pienso en ti, y en cómo sería la vida si pudiese estar contigo.
Ojalá algún día pueda vivirlo de verdad, pero mientras tanto, voy a vestirme amor.
Que llego tarde a verte.
Digo... a clase.