- Bueno cuéntame. - me dice la muy guarra con una sonrisa de oreja a oreja. Es mi mejor amiga y la quiero con locura, pero odio cuando sonríe así para hacerme pasar más vergüenza.
Respiro hondo, y empiezo:
- Estábamos los dos en mí cama, pero no haciéndolo, no pienses mal. Estábamos hablando mientras nos besábamos, y jugábamos. Hablábamos primero de una chica de clase con la que se lio el primer año de universidad.
-Sí, lo viví contigo cariño. - Es cierto. A veces se me olvida que esta loca feliciana que tengo delante va conmigo a clase, me resulta raro pensar que la conozco de eso, de hace sólo 4 años, cuando para mí es cómo mi hermana.
En fin, os explico, él se pilló mucho por la chica pero ella jugó con él, y después de ella empezó a salir con otra chica, así que hasta hace poco, cuando él dejó a esa chica, no pudímos estar juntos.
-Es verdad, a veces se me olvida que has vivido todo esto a mi lado, gracias. Bueno sigo, yo le estaba preguntando a quien de las dos echaría más de menos, el me decía que a la segunda porque la primera jugó con él.- Podría haber sido una conversación tensa pero la verdad que no lo era, teníamos esa magia de poder hablarde cualquier cosa sin parar de besarnos y acariciarnos.
-Normal Maitane fue una puta, sigue.- la miro y me echo a reír, ¿Cómo puede ser que esta chica tan preciosa y tan pequeñita sea capaz de llamar puta a la gente con tanta gracia y sin importarle lo más mínimo lo que los demás piensan? Y ella también se echa a reír al momento. No quiero perderla nunca.
- Luego empezó a hacerme cosquillas... cómo le gusta hacerme cosquillas. Y yo, desde luego sin conseguirlo, intentaba mantenerle entretenido para que parase. Estábamos recordando viejos tiempos, él me preguntaba: ¿Te acuerdas de cuando...? Y yo le contestaba con una sonrisa, un beso y otra pegunta: ¿Y te acuerdas de cuando...?
Nos echábamos los dos a reír y entre risas y besos hacía él la última pregunta: ¿Te acuerdas de cuando nunca le preguntábamos al otro "te acuerdas" porque nos acabábamos de conocer?
Yo le miraba, le sonreía sin poder parar de mirar sus ojos y sin poder parar de dar gracias por tener a este chico en mi vida. Y lo besaba intensamente. Y el me devolvía el beso. Y daban igual las preguntas y los "te acuerdas" porque estábamos ahí, juntos, por fín, besándonos.
Suena el despertador.
Vale, ha sido un sueño. Miró el móvil. Las 7:45. Tengo que prepararme para ir a clase y verte.
Joder, que ganas de verte.
En la parte de arriba de la pantalla tengo un símbolo de una camarita, es el Instagram. A ver quién me ha dado me gusta a la foto de antes de ayer...
Tú.
¿Cómo coño...? ¿Cómo lo haces?
Me refiero a lo de esperar siempre el momento exacto sin tener ni puta idea de cuál es.
El caso, o el caos, es que ya son las 8:16 y yo todavía no estoy vestida porque no puedo parar de sonreír mientras cierro los ojos y pienso en ti, y en cómo sería la vida si pudiese estar contigo.
Ojalá algún día pueda vivirlo de verdad, pero mientras tanto, voy a vestirme amor.
Que llego tarde a verte.
Digo... a clase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario