miércoles, 13 de enero de 2016

Declárate CAPAZ hasta que se demuestre lo contrario.

No todo el mundo sabe lo que es tocar fondo.
Lo pequeña que te sientes.
Toda la rabia y la impotencia de ese momento.

Me refiero, a cuando tocas fondo de verdad.
Y te sientes la ultima mierda.
Y no puedes ni sonreír.
Porque tampoco encuentras motivos para hacerlo.
Y te rompes por dentro.
Y recuerdas los buenos momentos, y te da un vuelco el corazón.
Es como si te quedaras sin respiración por un segundo.

Pero te gustaría que no fuese solo un segundo.
Te gustaría dejar de respirar un tiempo, hasta que todo mejore.
No entiendes porque las cosas han salido así,
no sabes como arreglarlas,
ni siquiera sabes como arreglarte a ti.
Porque estas rota.
Y sobretodo, estas cansada.
Estas cansada de luchar, de no salir nunca del abismo.
Tantos golpes han echo que te caigas y que no puedas más. Ni siquiera levantarte.

Es entonces;
Cuando estas en lo mas hondo,
cuando derrepente un día respiras,
y asumes todos los golpes,
y te das cuenta de que ya no puedes.
Que ya no puedes cambiar nada.
Pero también te das cuenta,
de que todavía queda mucho por vivir.
Y demasiadas cosas que disfrutar.
Así que empiezas a disfrutar de la caída, de los golpes, del cansancio y del no poder más.
Y sonríes.
Porque por fin, después de tanto tiempo y de tanta mierda, has comprendido que ya esta, que las cosas pasan por algo y que lo que ha pasado pasado está.
Que no es tu culpa.
Porque simplemente es tu vida.
Y nadie, NADIE, podría haber tomado una decisión mejor que tú en ese momento.
Porque nadie lo ha vivido como tú.
Y tú lo has vivido lo mejor que has sabido.

Cuando por fin consigues darte cuenta.
Y dejas de sentirte culpable por toda la mierda que hay a tu alrededor.
Es, cuando te levantas, decidida a cambiar las cosas.
Porque aunque no hayas sabido hacerlo mejor en ese instante, todas esas caídas te han enseñado que a partir de ahora, PUEDES CON TODO.
Y con todos.
Porque tu vida, es tuya, y hasta las penas merecen la pena, porque son sólo tuyas, y detrás de esas penas pueden venir mil alegrías.
Sólo si luchas para conseguirlas.

Porque la vida es así,
Un día luchas y el siguiente también.
Y tomas decisiones.
Y lo más importante, es no arrepentirse de nada.
Ni quedarse con las ganas.
Lo más importante es vivir joder.
Vivir como si nada fuera a doler.
Como si fueran a prohibirlo todo mañana.
¿Acaso no es así como vivíamos cuando eramos niños?

Echamos tanto de menos todos nuestra infancia...
Cuando en verdad, nunca deberíamos dejar de ser niños.
Ni de creer en lo imposible.
Porque no hay cosas imposibles, solo improbables.

Por eso no me gusta hablar de amores imposibles, si no de amores improbables.
Porque lo improbable es, por definición, probable.
Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar.
Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad, entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.

Y por eso, lo más bonito de la vida es,
que una vez que tocas fondo,
ya solo puedes subir.
Y empiezan a pasarte cosas increíbles, y vuelves a disfrutar.
Sólo hay que aprender a disfrutar de esas subidas, para no caer tan bajo cuando se te vuelva a caer el mundo encima.

1 comentario:

  1. ERES INCREIBLE! Todas las palabras escritas, la energía que se esconde tras ellas! Que suerte conocerte, que grandisima suerte. TE QUIERO!

    ResponderEliminar