La vida es tomar decisiones constantemente, decidir si quieres arriesgarte o si te conformas con lo que tienes.
No te conformes, nunca te conformes.
La vida ya es bastante jodida como para que ni nosotros mismos creamos en la magia, en que nada es imposible si lo intentas.
Aunque admito que a veces lo más cómodo es conformarse, llevas ya tantas ostias que prefieres un tiempo de calma, sin riesgos, simplemente con lo que tienes aunque no sea perfecto. Pero eso, tanto tú como yo sabemos que solo funciona durante un tiempo.
Los problemas, los sentimientos, siguen ahí y no se han ido. Y tu tambien sigues ahí, intentando mirar para otro lado sin resultados que valgan.
Hay que decir que de vez en cuando la vida tiene detalles bonitos. Hace que te suceda algo, a veces bueno, a veces malo, pero que sirve para que sepas que rumbo es el que tienes que coger. Y al final la vida, siempre ayuda al corazón.
Y nos volvemos locos porque la cabeza no nos permite eso, queremos tenerlo todo siempre bajo control. Estúpido ser humano, tan brillantes y al final conseguimos olvidar lo más importante, lo que queremos de verdad.
Y yo, te quiero de verdad. Y la cabeza me pone todo en tu contra pero el corazón, vete a saber porque, empieza a latir mas rápido cada vez que te ve.
Y como resistirme a eso, si ni mi cabeza es capaz de mirar al otro lado en ese momento.


No hay comentarios:
Publicar un comentario